
Por RICARDO JORQUERA DINAMARCA
Hoy todos opinan del turismo para bien o para mal, la mayoría con fundadas expectativas para que esta región definitivamente surja. Las ideas e iniciativas son múltiples con argumentos basados en experiencias y realidades de países donde esta industria desde hace medio siglo es el principal aporte al tesoro público. Nosotros estamos aún muy lejos de alcanzar esos logros. Por ejemplo España recibió este primer semestre más de 21 millones de turistas y no contento con eso ampliará el horario del comercio de 14 a 24 horas al día para atender a ingleses, franceses y alemanes.
En nuestro continente Brasil con 4 millones y Argentina sobre los tres millones ocupan los primeros lugares. Chile se ubica en tercer lugar con poco más de dos millones de visitantes y su consolidación se basa en la seguridad interna pero su lento crecimiento se entrampa por ser el país más caro de Latinoamérica y registrar una escasa inversión pública en infraestructura turística.
Este último aspecto es la cruel realidad que enfrenta Arica y Parinacota en desmedro de otros destinos nacionales donde la visión futurista primó para incentivar a los privados en la inversión posterior. También nos pesa la calidad de los servicios y el alto costo para llegar a estas latitudes.
Estas limitantes solamente pueden revertirse con inversiones públicas y privadas para asegurar una demanda ascendente que abaratará costos de los transportes terrestres y aéreos y consolidar un turismo de alto nivel con cabida a iniciativas y emprendimientos que solamente esta región tiene la virtud de ofrecer todo el año.
Hay que destacar el factor seguridad enfrentado con óptimos resultados y es así como Arica aparece en los trípticos de los cruceros como la ciudad-puerto más segura de Latinoamérica. Para muchos este aspecto no tendría muchas repercusiones, pero Brasil frente a este flagelo le ha representado en los dos últimos períodos una disminución de más de l.5 millones de turistas por año.
Este gran avance logrado, gracias a una bien planificada acción a nivel policial y que hoy se fortalece con el Comité de Seguridad Ciudadana, debe ser respaldada y atesorada por la propia comunidad organizada y estar dispuesta a cautelar estas medidas de prevención para optimizar nuestra calidad de vida por el bien general de la población y del turismo.
En nuestro continente Brasil con 4 millones y Argentina sobre los tres millones ocupan los primeros lugares. Chile se ubica en tercer lugar con poco más de dos millones de visitantes y su consolidación se basa en la seguridad interna pero su lento crecimiento se entrampa por ser el país más caro de Latinoamérica y registrar una escasa inversión pública en infraestructura turística.
Este último aspecto es la cruel realidad que enfrenta Arica y Parinacota en desmedro de otros destinos nacionales donde la visión futurista primó para incentivar a los privados en la inversión posterior. También nos pesa la calidad de los servicios y el alto costo para llegar a estas latitudes.
Estas limitantes solamente pueden revertirse con inversiones públicas y privadas para asegurar una demanda ascendente que abaratará costos de los transportes terrestres y aéreos y consolidar un turismo de alto nivel con cabida a iniciativas y emprendimientos que solamente esta región tiene la virtud de ofrecer todo el año.
Hay que destacar el factor seguridad enfrentado con óptimos resultados y es así como Arica aparece en los trípticos de los cruceros como la ciudad-puerto más segura de Latinoamérica. Para muchos este aspecto no tendría muchas repercusiones, pero Brasil frente a este flagelo le ha representado en los dos últimos períodos una disminución de más de l.5 millones de turistas por año.
Este gran avance logrado, gracias a una bien planificada acción a nivel policial y que hoy se fortalece con el Comité de Seguridad Ciudadana, debe ser respaldada y atesorada por la propia comunidad organizada y estar dispuesta a cautelar estas medidas de prevención para optimizar nuestra calidad de vida por el bien general de la población y del turismo.
(PUBLICADO EN EL DIARIO "LA ESTRELLA DE ARICA" EL MARTES 24 DE JUNIO DE 2008)
