jueves, 11 de octubre de 2007

CERRO SAGRADO


PUBLICADO EN EL DIARIO LA ESTRELLA DE ARICA EL MARTES 2 DE OCTUBRE DE 2007
Por Ricardo Jorquera Dinamarca
Los geoglifos son expresiones rupestres que enuncian la gran odisea que vivió el hombre en estas áridas tierras nortinas. Cerro Sagrado, ubicado en el Valle de Azapa, es el sitio que concentra gran cantidad de misteriosas figuras y se emplaza dentro de una propiedad privada por lo cual ningún turista tiene acceso. Siendo uno de los hitos culturales más importantes después de las momias Chinchorro los esfuerzos de la Cámara de Turismo han resultado estériles para establecer un ingreso que permita visitar una gigantesca exposición al aire libre con características únicas en el Norte de Chile. A dos kilómetros se habilitó un mirador con un camino no apto para personas mayores y, además, a la distancia se desvanece la esencia de esta verdadera obra de arte plasmada por los incas durante su ocupación en Alto Ramírez.
Resaltan, por ejemplo, dos personajes, el mayor con atuendo o tocado sobre la cabeza. También se perfilan figuras de lagarto, serpiente, llamas y aves. Se desconoce aún el significado de las figuras geométricas diseminadas dentro de esta maqueta. El arqueólogo norteamericano Junius Bird en 1945 fotografió el lugar donde se observaba un corral en la base del cerro junto a senderos que unían el valle con el sector de las cuevas al sur de Playa Corazones. La aldea y cementerio Inka localizados por los arqueólogos locales en la década del setenta fueron arrasados por el hombre.
Esta gran incógnita que perdura hasta hoy es la causa de las distintas interpretaciones que se hacen en torno a estas figuras. Algunos las definen como mensajes y testimonios del comportamiento grupal de las sociedades andinas vinculadas con el tráfico regional e interregional. Otros indican que son sistemas de marcas o señaléticas alusivas a dicha movilidad. El investigador Luis Briones M. de la Universidad de Tarapacá localizó, además, figuras antropomorfas estáticas, en movimiento, pareadas graficando relaciones ceremoniales o sexuales, antropomorfos en hileras y figuras vinculadas a diversas actividades específicas como caza, pesca, tráfico y religión.
Resulta paradojal que Cerro Sagrado se mantenga prácticamente oculto y que ninguna autoridad asuma el compromiso de rescatar esta área con importantes vestigios de nuestros orígenes ancestrales para hacerla accesible al público e incorporarla, como un eslabón más, a la cadena de circuitos turísticos que tanto necesita Arica.

BIENVENIDA NUEVA REGION


Publicado en el Diario La Estrella de Arica el martes 18 de Septiembre de 2007
Por Ricardo Jorquera Dinamarca

“Brindaré orgulloso y con razón, por la línea de la Concordia, el altiplano, pampas, lagos y valles, con un hermoso mar representan la nueva Región.
Diez mil años de vivencia humana, la respaldan su arqueología, pero la gesta histórica del morro, le deparó un promisor mañana.
Aymaras, afros, pampinos y huasos celebran con emoción, Arica y Parinatota, una gloriosa Región”.
Estas décimas del osornino radicado hace 52 años en Arica, Hernán “palito” Hurtado García, sintetizan los iconos que se postulan para lograr la identidad que requiere la Región Arica y Parinacota con el propósito de encumbrarse en un sitial bizarro como una gran vitrina que proyecte al mundo esencialmente una cultura única en el mundo y sea base para enfrentar los nuevos desafíos.
El proyecto de la Universidad de Tarapacá de abogar para que la cultura Chinchorro sea declarada Patrimonio de la Humanidad significa consolidar la génesis de nuestras raíces y encadenar el desarrollo económico reclinado en el turismo porque es un recurso macizo que permitirá fijar los lineamientos de un proceso sustentable en el tiempo. Esta simbiosis tiene su mejor fundamento si se considera que la habilitación de un museo en sitio en Colón 10, donde fue descubierto un cementerio de momias, posee los parámetros básicos para postular a esa ambiciosa visión de contar con un escenario cultural abierto a todo el mundo.
Un museo no cumple con las exigencias para convertirse en Patrimonio de la Humanidad, según lo establece la UNESCO porque el espacio propuesto debe, entre otras cosas, ser un testimonio único de una tradición cultural o de una civilización existente o ya desaparecida y un ejemplo eminente de una práctica de asentamiento humano, utilización del mar o de la tierra, que sea representativa de una cultura o de la interacción humana con el medio ambiente especialmente cuando este se vuelva vulnerable frente al impacto de cambios irreversibles.
Los habitantes de Arica y Parinacota deben asumir la responsabilidad de tomar conciencia de la valía hereditaria legada por los primeros habitantes de estas tierras con el fin de que cada uno conozca lo que ella representa para las futuras generaciones y que cuando sea declarada Patrimonio de la Humanidad individualmente sientan como suya esta iniciativa.