martes, 30 de septiembre de 2008

CANDIDATOS A ALCALDE ¿CUMPLIRÁN TODAS SUS PROMESAS?


(POR RICARDO JORQUERA DINAMARCA)
Difícil tarea tendrá quien ocupe el sillón de alcalde en Arica para cumplir con los innumerables compromisos que se suman día a día con peticiones de diversos sectores de la ciudadanía anhelantes de ver soluciones reales y concretas.
El elector común se enfrenta en estas elecciones con una visión compleja para discernir objetivamente. Les invade una actitud escéptica producto de tantas postergaciones y promesas incumplidas. Basta recordar elecciones municipales de hace algunas décadas y traer al tapete lo que se ofreció y no se plasmó.
La impotencia de no ver frutos durante tantos años merma la credibilidad; no se sienten interpretados y sus sueños se desvanecen empeorado por el beligerante escenario político opacado por divisiones, ataques y descalificaciones irreconciliables lo que se detona con el paulatino deterioro de las relaciones personales. Este clima imperante, que perdura lamentablemente desde hace bastante tiempo, quizás demasiado, es la causa del perverso estancamiento que frustra el desarrollo armónico que espera Arica.
La aspiración de la comunidad es ver obras urbanas ligadas a mejorar la calidad de vida, disfrutar un entorno sistémico gracias al patrimonio natural de su clima, playas y valles muy lejos de estos nefastos conflictos personales improductivos.
No se trata de poner en tela de juicio la capacidad e idoneidad de los postulantes a Alcalde porque todos tienen las mejores intenciones de hacer realidad que Arica emerja como una ciudad potente en todas sus áreas. Lo que se aspira es que las buenas ideas y proyectos transiten por una senda conciliadora y factible de ser valorada y reconocida por los adversarios para privilegiar el bien general de la ciudadanía.
Estas reflexiones surgen porque toda obra urbana de competencia municipal que va desde el recambio de una luminaria en un modesto barrio, pasando por la recolección de basuras, aseo público, áreas verdes, parques, pintura de frontis de edificios antiguos, uniformar kioscos, eliminación de cables aéreos, señalización de calles, limpieza de techumbres, playas de estacionamientos hasta la remodelación de todo el litoral frente al mar, va en directo beneficio de los habitantes y también del turismo.
Esta importante actividad por ser transversal puede resultar la base más sólida para sustentar la economía y posesionar Arica como destino turístico. No será una tarea fácil para el futuro alcalde y es por eso que la gran interrogante es: ¿Se cumplirán todos los compromisos?. (Publicado en el Diario La Estrella de Arica, el martes 30 de septiembre de 2008)