(Publicado en el Diario La Estrella de Arica el martes 22 de enero de 2008)
San Pedro de Atacama recibió el 2007 más de 98 mil turistas extranjeros, de los cuales un nueve por ciento pisó tierra ariqueña en su mayoría correspondiente a la fracción de mochileros. A este porcentaje hay que agregar 15.730 pasajeros y tripulantes de 14 cruceros recalados el año pasado inexistentes en las estadísticas porque no pernoctan en la ciudad.
A nuestro país ingresaron poco más de un milló
n de foráneos; de esa cantidad 365 mil con permanencias entre 12 y 15 días donde la Patagonia y San Pedro de Atacama fueron los destinos más apetecidos. Esta mayor cuantía proviene de Europa y América del Norte con 612.884 visitantes.
Las cifras dan luces para proyectar acciones y establecer en forma sostenible planes de inversión en difusión por el porvenir turístico que precisa con urgencia nuestra región dirigido especialmente a este segmento de larga distancia que es el que aporta el mayor volumen de divisas.
Si se aspira a incrementar el número de turistas en este nicho hay que enfrentar oportunamente con pragmatismo diversos retos y superar algunas debilidades, como por ejemplo invertir en la ruta que bordea el cordón volcánico entre Putre, Ollague y San Pedro de Atacama y la conectividad Surire - Codpa; asegurar la calidad de los medios de transporte para ese tipo de carretera; crear una cadena de albergues turísticos; simplificar la salida y ingreso de vehículos de turismo entre la XV y la II Región y asociarnos estratégicamente con San Pedro de Atacama para robustecer este vínculo con el fin de implantar un circuito más seductor.
Los incomparables parajes en este tramo altiplánico es ampliamente conocido solo en los mapas con atractivas descripciones de bellezas escénicas pero en la practica son pocos los que actualmente asumen el desafío de aventurarse en un recorrido de esa naturaleza a pesar de los esfuerzos desplegados por operadores locales que ofrecen una gran variedad de excursiones especialmente turismo de intereses especiales y que no se consolidan por las deficiencias expuestas.
El paso inicial debe ser un plan de integración estratégico del sector privado con San Pedro de Atacama y asegurar una inversión pública acorde con esta realidad como alternativa eficaz para mejorar sustancialmente las condiciones sociales de los habitantes del altiplano a través del turismo como una sólida actividad económica.
A nuestro país ingresaron poco más de un milló
n de foráneos; de esa cantidad 365 mil con permanencias entre 12 y 15 días donde la Patagonia y San Pedro de Atacama fueron los destinos más apetecidos. Esta mayor cuantía proviene de Europa y América del Norte con 612.884 visitantes.
Las cifras dan luces para proyectar acciones y establecer en forma sostenible planes de inversión en difusión por el porvenir turístico que precisa con urgencia nuestra región dirigido especialmente a este segmento de larga distancia que es el que aporta el mayor volumen de divisas.
Si se aspira a incrementar el número de turistas en este nicho hay que enfrentar oportunamente con pragmatismo diversos retos y superar algunas debilidades, como por ejemplo invertir en la ruta que bordea el cordón volcánico entre Putre, Ollague y San Pedro de Atacama y la conectividad Surire - Codpa; asegurar la calidad de los medios de transporte para ese tipo de carretera; crear una cadena de albergues turísticos; simplificar la salida y ingreso de vehículos de turismo entre la XV y la II Región y asociarnos estratégicamente con San Pedro de Atacama para robustecer este vínculo con el fin de implantar un circuito más seductor.
Los incomparables parajes en este tramo altiplánico es ampliamente conocido solo en los mapas con atractivas descripciones de bellezas escénicas pero en la practica son pocos los que actualmente asumen el desafío de aventurarse en un recorrido de esa naturaleza a pesar de los esfuerzos desplegados por operadores locales que ofrecen una gran variedad de excursiones especialmente turismo de intereses especiales y que no se consolidan por las deficiencias expuestas.
El paso inicial debe ser un plan de integración estratégico del sector privado con San Pedro de Atacama y asegurar una inversión pública acorde con esta realidad como alternativa eficaz para mejorar sustancialmente las condiciones sociales de los habitantes del altiplano a través del turismo como una sólida actividad económica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario